Etiquetas

, , , , , , , , ,

«¿Y si no hay nada que elegir?» es una de las frases con las que concluye la película dramática argentina XXY, dirigida y escrita por Lucía Puenzo; esta desarrolla la vida de Alex un(a) adolescente intersexual.

Para todx lector(a) que no esté completamente informadx respecto a que es la intersexualidad (antes de este artículo, yo también era alguien que no sabía lo que significaba exactamente), aquí se las defino, es cuando una persona nace con características genéticas de ambos sexos y una anatomía sexual que no encaja en la definición de hombre o mujer.

Claramente es un tema que hasta cierto punto la sociedad ha logrado mantener cómo tabú a pesar de encontrarnos en el siglo XXI, nos ha influenciado a todxs de una manera extrema hasta cegarnos, diciéndonos que en esta vida solo existe el blanco y el negro; el hombre y la mujer. Intentando que no nos demos cuenta que vivimos en una sociedad llena de grandiosas tonalidades, por la cuales tenemos que estar orgullosos e incluirlos para darle un poco de color y riqueza a nuestra sociedad.

Es cómo mencione en mi artículo anterior (Realmente, qué es el sentido común? ) «¿por qué quedarnos limitados? ¿Siendo una o siendo la otra?» En este artículo hablo del sentido común según Clifford Geertz, algo de lo que me gustaría relacionar con este tema. Él describe el sentido común a través de cinco características: naturalidad, practicidad, transparencia, asistematicidad y accesibilidad. Pero… con estas características el termino intersexual no encaja en nuestro sentido común, ni en nuestra sociedad, quizá por esto a las personas les da miedo lo desconocido.

En mi opinión el término del sentido común se divide en dos palabras: sentido y común; común, siendo la base que todxs las personas aceptan y entienden de una manera similar, más o menos, como un código «aceptado» universalmente  (cabe mencionar que, aunque este aceptado no significa que sea correcto), y sentido, la cual depende de cada individuo puesto que sus pensamientos, experiencias, interpretaciones y juicios, son propias. Y esta es una de las razones por las cuales las personas están comenzando (poco a poco) a desafiar esta «base» de tabús que tenemos, de cierta manera, ya implementados desde que nacemos… pero cuando cada persona comienza a desarrollar su propio ser, su propia voz, es cuando un individuo comienza a entender que esta sociedad no es blanco y negro.

En la película los personajes mantienen distintas ideas respecto a la intersexualidad; los adolescentes, que de cierta manera representan a la sociedad que no ha desarrollado una voz propia, tienen una mentalidad de inferioridad y burla ante Alex. A diferencia de Vandon (el mejor amigo de Alex) que a pesar de reaccionar mal ante la revelación y de poca aceptación a primer instante, en el transcurso de la película desarrolla una idea propia sobre la intersexualidad: más aceptable y de mente abierta, acercándose a su amigx para brindarle apoyo. Por otro lado, sus papás desde el nacimiento de su hijx cambiaron su estilo de vida, hasta su residencia, para poder aprender, aceptar y brindarle la mejor vida posible a Alex, dejándolx a que en su momento el/ella decidiera quien quiere ser.

Esta película, el testimonio de Sarah Graham y entre otros más… desafiaron mi reducido panorama de la realidad, expandiendo mi vista y enriqueciéndome de toda la variedad de colores que existen.

Pero ¿cómo se representa todo esto ante nuestra sociedad?

La sociedad esta acostumbrada y se desarrolla bajo el concepto de sólo dos generos; hombre y mujer, ante los sistemas legales y gubernamentales no existe una tercera opción. Pero no solo eso, porque ante esta división de generos también existe la desigualdad y la jerarquía. Entonces, ¿cómo esperar qué se acepten derechos de igualdad ante la comunidad intersexual, o más bien, a toda la comunidad LGBTQ? 

Existe la idea de que un sexo es más importante, más respetado, con mayor capacidades, entre muchas cosas más… eso es algo con lo que se vive día a día en el siglo XXI. Es un poco contradictorio todo esto ¿no?; estamos peleando y comenzando a romper tabus con las comunidades LGBTQ, pero ni siquiera hemos logrado llegar a una igualdad de genero entre el hombre y la mujer,  lo que debería ser la base de nuestra sociedad. Estamos peleando dos guerras a la par, y me da gusto observar con la velocidad en la que estan rompiendo barreras toda esta comunidad, a pesar de la tristeza que me da ver cómo estamos estancados en la equidad de genero (hombre – mujer). Aunque de cierta manera el ordern en el que la sociedad esta formada puede que este relacionada con la mentalidad de solo dos roles; el hombre trabajador y la mujer de casa… una idea por la que hemos luchado y seguimos luchando, quiza de cierta manera, estas dos guerras se puedan interrelacionar con el fin de simplemente buscar una aceptación e igualdad para todo ser humano.

 

 

Anuncio publicitario